En la actualidad estamos inmersos en una situación de crisis económica que, como todos los males, tiende a expandirse a otras esferas de nuestra vida. La educación en el ámbito familiar también se ve afectada por este escenario de crisis.
Los padres se preocupan mucho por aprender herramientas que faciliten la educación, herramientas que les sirvan para dar respuesta a los problemas cotidianos en el ámbito familiar como son el aprendizaje de hábitos, la obediencia, las tareas escolares, etc.
Pero pocas veces nos planteamos que también hay que educar a los hijos para que sepan actuar ante la adversidad. De hecho, los padres tienen cierta tendencia a “ocultar” a sus hijos las adversidades.
Pero pocas veces nos planteamos que también hay que educar a los hijos para que sepan actuar ante la adversidad. De hecho, los padres tienen cierta tendencia a “ocultar” a sus hijos las adversidades.
¿POR QUÉ?
Al principio porque opinamos que aún son muy pequeños, posteriormente, porque no queremos "preocuparlos” y en última instancia porque se les pretende evitar el sufrimiento futuro.
¿QUÉ LOGRAMOS?
De esta manera estos niños y niñas, crecen en una especie de burbuja, en un ficticio mundo feliz, a salvo de las preocupaciones.
Pero las adversidades forman parte de nuestra vida: las enfermedades graves, la pérdida de trabajo, las rupturas sentimentales, la muerte, son parte de la vida común y, por eso, educar para hacer frente a la adversidad es una tarea ineludible.
Pero las adversidades forman parte de nuestra vida: las enfermedades graves, la pérdida de trabajo, las rupturas sentimentales, la muerte, son parte de la vida común y, por eso, educar para hacer frente a la adversidad es una tarea ineludible.
¡NO PERDAMOS LA ESPERANZA EN LOS NIÑ@S PUES ELLOS SON EL FUTURO!
¿Cómo se gestiona la educación en tiempos difíciles?
En casi todas las familias, como en un país, hay un gobierno, por lo general un padre y una madre que se reparten los papeles o tareas a realizar.
- El rol presidente y vicepresidente (quien ejerce el mando).
- Ministro de Economía (quien distribuye los recursos).
- Ministro de Interior (quien pone orden).
- Ministro de Justicia (quien media en los conflictos y "sanciona").
- Ministro de Asuntos Exteriores (quien está atento a todo lo que ocurre fuera),
- Ministro de Educación (quien se preocupa de los temas escolares: deberes, etc.)
- Secretario de Estado de Sanidad (surte de apiretal, paracetamol y se ocupa de la salud de la familia)...
- Asuntos Sociales (lleva a los hijos al parque, los cumpleaños,etc.)
- Alimentación (se encarga de todo lo relacionado con la comida).
Educación para la adversidad
Aunque, también es verdad que hay algunas familias en las que uno de los padres actúa como Ministro Sin Cartera.
¿Cómo educar en tiempos difíciles?
Cuando educamos en tiempos difíciles mostramos apoyo incondicional a nuestros hijos porque sabemos que es difícil aprender a prescindir de lo prescindible. Es fácil derrumbarse ante la adversidad, por eso cuando nos sentimos abatidos por las adversidades, es cuando más “perdidos” nos solemos encontrar. Y cuando uno se siente perdido necesita sobre todo el apoyo de los que queremos, familia y amistades y, a veces, es necesario recurrir a ayuda especializada.
"Educar en tiempos difíciles es entender que es imposible evitar que nuestros hijos sufran".
El sufrimiento es parte de la vida. Y como es natural, lo mejor será que desde pequeños les enseñemos a tolerar las frustraciones a la que la vida nos somete, enseñarlos a que, generalmente, las recompensas no se obtienen inmediatamente, enseñarlos a que, a veces, nos ocurren cosas que no nos merecemos pero que, a pesar de eso, nos ocurren.
En vez de ocultar el sufrimiento, en vez de evitárselo a los hijos ¿no será mejor que cuando tengan que afrontar el sufrimiento puedan sentir que estamos cerca? o ¿prefieres que tus hijos lo tengan que hacer solos?
En tiempos de crisis, en tiempos difíciles es cuando más se necesita un buen gobierno en el país y también en Las repúblicas Independientes de nuestras casas.
En las situaciones adversas los padres pueden encontrar una oportunidad más para educar. Los hijos aprenden formas de responder a la adversidad observando el comportamiento, las palabras y emociones.
El estilo con el que los padres afrontan las situaciones difíciles, y la manera en la que hacen a sus hijos partícipes de estas situaciones adversas es una buena forma de prepararles a lo que, más tarde, o temprano hay que enfrentarse.
"Cuando educamos en tiempos difíciles hacemos ver a nuestros hijos que la esperanza es un valor. La esperanza no es pensar que las adversidades son un mal sueño, y que todo pasará".
LA ESPERANZA

Educar en tiempos difíciles, no es meterles miedo a los hijos ni a nosotros mismos ya que el miedo paraliza y necesitamos estar activos. Debe haber una búsqueda de respuestas eficaces y posibles. Enseñar a los hijos en valores para comprometerse y hacer las cosas de forma correcta y con una actitud responsable es la mejor manera de generar confianza en uno mismo.
Cuando educamos en tiempos difíciles, enseñamos a los hijos a que la familia, nuestra familia que no es perfecta, que a veces discute, que a veces se desespera, que otras ríe, que sufre, que se equivoca, que acoge, nuestra familia, tu familia y mi familia, si la cuidamos, sobrevive a todas las crisis.
"La esperanza es confiar en nuestra capacidad de vivir día a día afrontando lo bueno, lo regular y lo malo. La esperanza es una fuerza que nos moviliza y nos hace protagonistas activos de nuestra vida".


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